Las lobas
Una pareja dominante y sus cachorros eran el núcleo del grupo. Nieve pertenecía a un clan pequeño y primitivo de lobos, pero tuvo que marcharse cuando nació su hermana. Escarcha nació pequeña y débil (años más tarde algún médico le detectaría un problema congénito en el corazón). Nadie estaba allí dispuesto a cargar con el peso de sacar adelante un cachorro enfermo. La hembra alfa no tenía ninguna misericordia para aquella hermana bastarda de sus hijos. Su propia madre se sentía avergonzada y no estaba dispuesta a invertir su energía en una cría sin garantías de salir adelante. Sin embargo, Nieve estaba encantada con ella. Había esperado muchos años a que hubiese en su familia alguien de su nivel, que no fuese simplemente su hermano de padre como todos los demás. Además, era tan dulce y chiquitina que despertaba en ella un prematuro instinto maternal, con esos enormes ojos dorados y las atentas orejitas peluchosas. Pasaba el tiempo y las cosas parecían vo...