Eins
Hoy en día casi cualquier sociedad civilizada que se jacte de tener el más mínimo amor hacia la razón, el empirismo y la ciencia, ha de reconocer la teoría evolucionista.Atrás queda el creacionismo, irrefutable por su carencia absoluta de base científica. Atrás queda Lamarck con su idea de que la función hace al órgano. Darwin en el XIX habló de selección natural, de adaptación y supervivencia de las especies. Realidad o herejía; ya poco importa. La llamada Síntesis Evolutiva Moderna nos explica cómo y de dónde viene el hombre. Una larga cadena incompleta de nombres de distintos homínidos une el ahora con el pasado. Pero antes, mucho antes de la llegada de las luces, del oscurantismo de la Edad Media y del nacimiento de Cristo, el ser humano ya había escrito sobre sus orígenes. Hombres que sabían de cirugías imposibles, sabían que la Tierra era redonda y giraba alrededor del Sol, midieron distancias inimaginables sin instrumentos, sin tecnología moderna. La evoluc...