martes, 17 de noviembre de 2009

Por fin (Ícaro/ED Wu & Leo/Dollshe Saint)

La verdad es que no fue difícil conocerle. Era un asistente asiduo a las fiestas, a las discotecas y a los cuartos oscuros. En realidad es un entorno realmente pequeño.

Lo que ya no parecía tan fácil era llegar a entablar una amistad de verdad con el gallo más vanidoso del corral. Y sin embargo, yo lo conseguí. Aún no sé muy bien cómo.

Tuvimos nuestros más y nuestros menos. El tiempo pasaba. Llegó a escucharme paciente todas mis penas (me puse realmente pesado cuando me hacía tilín mi jefe). Compartíamos nuestras alegrías y penas, hacíamos cosas juntos…

Sería injusto decir ahora que lo que más me costó fue admitir mis sentimientos. No. Lo verdaderamente extraordinario fue descubrir que, de algún modo, estaba siendo correspondido.


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