lunes, 25 de noviembre de 2013

El paradero de la mujer azul


Sacar información acerca del paradero de la mujer azul a la que llamaban TinHinan no había sido cosa fácil. La mayor parte de Lond permanecía aislada por cuarentena, y en el pequeño puerto espacial que quedaba abierto a extranjeros, sanos y equipos de ayuda nadie parecía saber nada. Nadie excepto aquel chaval. Azafrán lo había sabido nada más preguntarle: mejillas lívidas, mirada errática, parpadeos convulsos. Una mentira.

Mentía cuando decía no saber de quién hablaban. Y no estaban dispuestos a dejarlo ir sin más… por fortuna, reconoció a la pequeña droide blanca y su mera presencia pareció bastar para convencerle de que el grupo no buscaba a la famosa TinHinan con malas intenciones. Al parecer, su desinteresada humanidad había despertado tantas simpatías entre el vulgo como hostilidades entre aquellos que ahora la buscaban para juzgarla. En cualquier caso, su índice de popularidad no era asunto de ellos.

Al parecer, estaba en una estación de repostaje, a apenas cuatro horas de Lond. Un escondite muy poco creativo, pensó Azafrán. Su experiencia como cazarrecompensas le decía que no tardarían en dar con la médico si ésta no se daba prisa en poner años luz de por medio. Pero por ahora les convenía que se hubiese estado quieta, cuanto más fácil y rápido fuese devolverle a la androide, antes podrían olvidarse todos de aquel trabajo de mierda.


Charming: ¡Eh, mirad allí… es Kella! ¡Kella!

Azafrán: ¿Y Kella quién coño se supone que es?

Rischa: ¿Un chucho?


Charming: Es la loba lunar de Tin… eso es que no puede estar lejos.

Azafrán: Ah, cojonudo… ¿y sabes cómo hacer que el puto Lassie nos lleve hasta su dueña? Porque esa sería la primera buena noticia del mes.


Charming: No puedo procesar… la pregunta… ¿Lassie?

Rischa: (Aza, le vas a fundir un fusible a la hojalata si sigues hablándole así).


TinHinan: ¿Kella? ¡La madre que… CHARMING! ¡Oh, Charming, has llegado hasta aquí!


Charming: Sí, estos dos… estas dos personas me trajeron hasta aquí.

TinHinan: Vaya… muchísimas gracias en serio. ¿Son ustedes los que la llevaron hasta Mysysy? Han conseguido salvar muchas vidas y…


Rischa: Deberías largarte de aquí. Cuanto antes, en serio. Si te buscan, empezarán por mirar en puertos y estaciones de repostaje. Y esta está muy cerca de Lond...


Azafrán: ¡Rischa! Esto… ejem. ¿Me permites que hable un momento con mi querido compañero del alma a solas? Me acabo de acordar de un asunto importantísimo que se me ha olvidado comentarle… gracias.


Azafrán: ¿Pero se puede saber a ti qué coño te pasa? Hemos cumplido más que de sobra nuestra parte. Nosotros ya no tenemos nada que hacer aquí. No pintamos nada… y vamos a largarnos.

Rischa: ¡Sólo intentaba ayudarla! Si se queda aquí la cogerán.

Azafrán: Eso, aparte de ser cierto… ¿sabes qué es? ¡Asunto de otro! De ella, de alguien a quién ella le importe. De su novio, su madre o su perro. Pero no nuestro.

Rischa: No creo que aquí tenga muchas opciones… podíamos llevárnosla.

Azafrán: ¿QUÉ? ¿Pero qué…? ¡¿Se te ha ido la cabeza o qué?!

Rischa: Es médico…


Azafrán: Sí, y ya sabes lo que son los médicos. Les basta una cuchilla de dos centímetros para dejarte cojo para toda la vida. Pueden atravesarte el cuerpo de lado a lado con agujas sin ni siquiera hacerte sangrar. Los torturadores más sádicos que he conocido, todos, tenían alguna noción de medicina.

Rischa: Em… otro día hablaremos de lo preocupante de tu pasado. Pero ahora céntrate… no tiene por qué ser una psicópata. De hecho... bueno, no tenemos nada que nos haga pensar que lo es. 


Azafrán: ¡Ni que no lo es! Además es una fugitiva buscada por la Federación Alfa-25.


Rischa: Por Dios… ¡la buscan por ayudar a gente! Oye, por lo que sabemos… puede sernos de ayuda. Los médicos curan a la gente, ¿entiendes? Ese es su trabajo. ¿Y si… no sé, y si vuelve a darte un ataque de apendicitis en medio del espacio?

Azafrán: Rischa, sólo tenemos un jodido apéndice y de aquella a mí me lo extirparon, ¿entiendes?


Rischa: Sí, y te lo sacaron médicos. Como a mí también me han curado médicos cada uno de los cinco balazos que he tenido. Por eso no veo a qué viene esa desconfianza.

Azafrán: ¡Ahhhhhhhhhhhhhhggggggggg! ¡Está bien! ¿Si la llevamos con nosotros, TE CALLAS?

Rischa: Lo prometo.



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lunes, 18 de noviembre de 2013

10 cosas sobre... Donau

donau_blau

  1. Donau en alemán significa Danubio y es el nombre cariñoso que le pone Herbert a la sirena porque fue encontrada en el nacimiento de dicho río. Aunque Herbert no cree en misticismos y es un científico muy cartesiano, en cierto modo la considera hija de río.
  2. Es una criatura extraña, con pequeños detalles que recuerdan a éste animal y a aquél… pero lo cierto es que tanto su origen como su afiliación filogenética son un misterio.
  3. Su lamento es un sonido armónico y melodioso. Un poeta diría que sus lágrimas están hechas de música.
  4. Después de ser capturada, pasa a ser propiedad de Volker, presidente y socio fundador de CherryBomb Entertaiment, empresa líder en el sector del ocio y el espectáculo.
  5. Después de un breve período de análisis, Donau es exhibida como atracción de feria en un delfinario para gran dolor de Herbert, que se ve obligado a transigir: oponerse a la voluntad de Volker supondría perder para siempre la oportunidad de estar cerca de la sirena.
  6. A Herbert le gustaría poder estudiarla en libertad, pero para ello tendría que poner a la opinión pública de su parte o demostrar que la criatura es humana (o lo más humana posible). Michael, su becario, es la mano en la sombra que promueve por las redes lo penoso del cautiverio de Donau. Mientras, Herbert intenta determinar hasta qué punto es humana…
  7. El carácter de Donau es introvertido, triste y agresivo. Vive aterrada contemplando la crueldad sin límites de las personas que la mantienen en cautiverio a ella y a otras criaturas similares. Todo por pura diversión…
  8. Se alimenta mayoritariamente de pescado crudo y pequeños crustáceos de agua dulce.
  9. Es mucho más inteligente de lo que parece. Y es esa misma inteligencia la que la llama a comportarse con cautela…
  10. Si pudiese se abriría paso a empujones, dientes y sangre hasta su dulce hogar, en el lecho del río… no hay nada que lamente más que haberse dejado capturar.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Comienza la búsqueda



Azafrán: ¡Ah, estáis ahí! Por fin os encuentro…




Azafrán: ¿Tenéis algo? ¿No? Por qué no me extraña… ¿crees que estar ahí zampando es forma de buscar a nadie?

Rischa: Disculpe usted. Yo es que como no fui cazarrecompensas profesional, no tenía ni idea de que buscar a alguien era un trabajo incompatible con comer… además estoy hasta los cojones de las raciones liofilizadas y la sopa de sobre.




Azafrán: Menos mal que hay alguien aquí que no piensa con el estómago… yo sí que he descubierto algo. Tengo una noticia buena y una mala.




Rischa: No, por favor, otro mal chiste de noticias buenas y malas no…

Charming: ¿Chiste?

Rischa: Seh… son típicos los chistes del capitán que llega con una noticia buena y otra mala… ¿nunca oíste uno? Pues te vas a hartar.




Azafrán: ¿Cuál queréis oír primero, la buena o la mala?

Rischa: Elije la droide, por aquello de que esta estupidez es nueva para ella.




Charming: Por fortuna soy capaz de generar una respuesta totalmente aleatoria… no parece una cuestión que merezca ponderar con atención las opciones. Primero la… mala.




Azafrán: Pues bien, la mala es que tu amiga la marciana se ha metido en un pequeño lío… está en búsqueda y captura.




Rischa: ¡Superior! Ahora sí que nos va a tocar jugar a cazarrecompensas.

Azafrán: La buena, es que si la están buscando… ¡es porque todavía no la han encontrado! Y nosotros daremos primero con ella…




Azafrán: Así que hacedme hueco. Comemos algo y… ¡empieza la caza!

Rischa: ¡Hey Aza, eso es mío! ¡Pídete tu propia comida!



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